¿Qué es Identidad?


La identidad: histórica y cultural
Por: Darío Luna


La identidad, ya sea en un sentido individual o social corresponde a un acto histórico y cultural.

La modernidad y post-modernidad incorporan a la vida social conceptos como la moda e imagen que enfatizan el aspecto mercantil. Este periodo de la historia es una muestra de como un individuo y una sociedad se conducían influenciados por la moda a tal punto de cuidar su propia imagen. El cuidado y la actualización iban de la mano en cada periodo histórico del hombre. Los vestidos clásicos de la época romántica son un claro ejemplo de que la imagen o belleza tenía un poder persuasivo para establecer la moda. Sin duda la influencia ha llegado a conformar una cierta uniformidad, sin embargo, es aquí donde se debe comprender que toda sociedad tiene el riego de “sucumbir a una hegemonía cultural” (Berger, 1987: 53). El caso de una fotografía de unos campesinos con trajes que muestra John Berger en su libro Mirar, explica como una sociedad o un individuo asimila ciertos valores de la sociedad que los domina. La imagen y la moda tienen ese poder cultural, se podría decir que es el mecanismo o el lenguaje que utiliza para influir a una determinada sociedad o individuo.

“El lenguaje es parte de la construcción de la identidad... como seres individuales y sociales” (Hurtado, 2012: 1). El hombre como ser social, requiere del leguaje no sólo como herramienta de comunicación, sino como un sistema de “significados y de realización individual” (Cárdenas, 2009: 38). La identidad se forma mediante el discurso, el encuentro de pares, en constante reflexión de la conciencia y el entorno. La imagen y la moda como lenguajes transmiten significados, sentidos que son asimilados, correspondidos y hasta contestados por el hombre. El diálogo ayuda a construir la identidad. Las imágenes, los sonidos, la música, la vestimenta, la moda, lo ajeno, el género, las oposiciones individuales y sociales, los discurso literarios y no literarios forman parte de ese entorno comunicacional de formación de la identidad. No hay identidad sin diálogo.

La identidad es histórica porque el hombre mismo es un ser histórico. Su capacidad de reflexionar sobre el entorno y la conciencia y comprender que son seres inacabados y que están en constante transformación hacen de él un ser histórico, un ser que evoluciona, por eso Hurtado al mencionar que “ni el Estado ni la nación son entes totales o acabados, pues de continuo están modificándose, son constructos imaginarios, paradigmas socio-temporales”, está afirmando que el hombre es un ser histórico, un ser que no está estático sino en movimiento, que cambia y se transforma según un tiempo y espacio determinados. A la identidad le sucede lo mismo, como idea y práctica se transforman, puede haber cambios, nuevas formas de identidad pero todo conforme a un tiempo y espacio histórico.

La identidad también es cultural. Cuando en narrador en la película Vuelve Sebastiana de Jorge Ruiz, dice “parece que tu abuelo desde su tumba nos dijera, vuelve Sebastiana, no importa que tan dura sea la vida, algún día, la luz brillará también para los Chipayas. Vuelve Sebastiana a tus espaldas y hacia el porvenir, los siglos te estarán aguardando”, no sólo está haciendo un llamado a la cultura que pertenece, sino, a la identidad de ella y la de su pueblo. En la película Vuelve Sebastiana, la identidad se ve como un compuesto complementario entre el todo y sus partes como una misma sociedad, “que no podemos disociarla de su parte que la contiene” (Hurtado, 2012: 8). Sebastiana y su pueblo Chiripa es el todo irrompible, ambos como una comprensión de la otredad se enlazan como polos opuestos (individual y social), bajo “el principio de complementariedad, la una que actualiza el acontecimiento en una homogeneidad: continuidad: onda, que Dominique Temple, llama Palabra de Unión, y la otra, al contrario lo actualiza bajo la forma de una heterogeneidad de singularidades: discontinuidad: partícula, que Temple llama Palabra de Oposición.” (Medina, 2008: 18). Este principio va ligado a la visión de mundo y al reconocimiento del otro. En el supuesto caso de que Sebastiana se hubiese marchado de su pueblo, entonces, hablaríamos de un estado del no-reconocimiento y la desobediencia a la visión de mundo. Pero tanto Sebastiana como su abuelo reconocen su identidad en el momento del encuentro y del diálogo alterno, la visión de mundo se complementa. Este ejemplo sirve para comprender que la identidad es cultural en tanto exista diálogo y complementariedad con el otro, pero además, una comprensión de mundo. La identidad es parte y reflejo de un todo, no hay identidad sin cultura.

La identidad es histórica y cultural porque obedece a ciertos principios filosóficos y de acontecimientos sociales.


Bibliografía

Berger, John (1998). Mirar. Buenos Aires, Argentina.

Cárdenas, A. & Ardila L. (2009). Lenguaje, dialogismo y educación. Artículo.

Galves, Hurtado.  La identidad  Doc. en Pdf, Recuperado el 24 septiembre de 2012 de
      google.

Medina, Javier (2008). ChTulla y Yanantin. Las dos matrices de civilización que
                                       constituyen a Bolivia. (Primera Edición). La Paz, Bolivia.

Ruiz, Jorge(1955). Vuelve Sebastiana. {Videograbación: película}. Realizada por Bolivia
       Films LTDA. Bolivia: 28 min.

posted by dario manuel @ 8:25 PM,

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