ANA MARÍA MATUTE Y EL MUNDO LITERARIO

Para aquellos escritores que se están iniciando, para aquellos que ya tienen un cierto recorrido, y para aquellos que nunca se iniciarán, pero que estarán viviendo de cerca el mundo mágico de literatura, las palabras de la escritora Ana María Matute, reciente ganadora del Premio Nacional de las Letras Españolas 2007, nos vigorizará el espíritu literario a partir de su experiencia humana entreverada con la literatura:

¿Qué papel juega la imaginación en la tarea y en la vida de una escritora?

La imaginación es fundamental, pero no sólo para escribir. Lo es también para vivir. Hay que tener en cuenta que no es necesaria la misma clase de imaginación para cada libro, y cada escritor es un mundo diferente. Por otra parte, la palabra es lo más bello que se ha creado, es lo más importante que tenemos los seres humanos.

¿Se le pueden agotar los temas a un escritor?

Siempre hay cosas que contar, que reivindicar y que protestar. Yo, alguna vez, he manifestado que escribir es una forma de protestar. Toda mi vida he protestado, desde niña.

¿Qué opina de los premios literarios?

Los premios no tienen importancia, lo importante es el libro. Los premios vienen bien, son útiles, cuando eres jovencita. En los años sesenta, ser escritora resultaba difícil y el premio Nadal de 1961 me ayudo a ser conocida. Los premios literarios no hacen escritores pero crean lectores, y eso también es importante.

¿Va mejorando, en su opinión, la posición de las mujeres en nuestra sociedad?

Ser mujer a la hora de escribir o de trabajar siempre es difícil. Por desgracia, la posición normal es que nos encontremos debajo del hombre. Bien es verdad que la situación está cambiando muchísimo, yo no me quejo; sin embargo, siempre hay cosillas, en una misma circunstancia, por ejemplo laboral, normalmente se inclinará la balanza hacia el hombre. Lo triste es que todavía ocurra esto. Me duelen este tipo de cosas. Aunque también pienso que los jóvenes están cambiando a mejor.

El actual imperio de lo audiovisual y de las nuevas tecnologías de la información ¿está cambiando la literatura, el proceso de creación del escritor?

La literatura va transformándose ligeramente, pero el fondo sigue igual. Cojamos, por ejemplo, la novela Los hermanos Karamazov, de Dostoievski. Lo que importa en ella son los sentimientos, de lo que se habla es del ser humano, y por eso engancha la historia que se cuenta. La televisión e Internet juegan un relevante papel en nuestro mundo, pero si quieren situarse a la altura de la mejor literatura tendrán que trasmitir de modo más auténtico la vida y relaciones humanas. Lo que importa a las personas es el sentimiento: el odio, el amor, el ansia de poder, la envidia, eso todavía no ha cambiado y de ahí nacen las buenas historias. Yo escribí "Pequeño teatro" con 17 años, y la gente decía: "pero cómo una niña (porque entonces todavía se llevaban calcetines a esa edad) tiene ese desengaño de la vida, ese escepticismo ante el ser humano", y era porque yo había leído mucho a Shakespeare, Cervantes, Dostoievski, los clásicos griegos. Más tarde, esas experiencias literarias la vida me las enseñaría mejor, a bofetada limpia.

¿Algún consejo para empezar a disfrutar con la lectura, para leer?

¡Qué lean! Sobre todo, los jóvenes. Yo empecé a leer porque era tartamuda y se reían de mí las otras niñas, que eran muy malas, y también porque mi padre, que era un buen lector, tenía una biblioteca muy completa. Y mi madre también leía, con lo cual los libros constituían para mí algo natural, no los veía como algo raro. ¿Sigue siendo una niña? Yo creo que todavía no he pasado de los 12 años, aunque en otros aspectos a los 20, tristemente, era ya una adulta. Yo empecé a escribir siendo una niña, con 5 años. Es que para mí escribir no es una profesión ni una vocación, es una forma de ser, de estar en la vida.

¿Los jóvenes tienen prisa por conseguir el estrellato literario?

La gente joven son mis grandes lectores y tengo la sensación de que conecto muy bien con los jóvenes. A los chavales que comienzan en esto de la literatura, hay que decirles que no se empieza escribiendo la "Divina Comedia". Pero cuando eres joven hay que pensar que lo que haces es lo mejor de tu vida, con tu criterio, tus miedos y tus censuras, luego ya vendrá el tío Paco con las rebajas. ¡Tenemos tanto que aprender los jóvenes de los viejos y los viejos de los jóvenes, hasta de los animales! Es importante decir a los jóvenes que no hay modelos sino que hay experiencias de vida. Los modelos llevan a situaciones espantosas que todos conocemos.

¿El lenguaje oral es más importante que el escrito?

El lenguaje escrito es lo que queda. Pero es fundamental contar cuentos a los niños, mi tata vasca me narraba historias y más tarde me las leía, ahí empecé a descubrir el maravilloso mundo de los cuentos. Luego, yo me los volví a leer y me decía: cuando sea mayor quiero escribir, escribiré para vengarme de las personas mayores que nos amargan la vida.”

Luna, para servirles...

posted by dario manuel @ 4:31 PM,

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